1 de octubre de 2009

DESTINY: BARCELONE


Hoy hace 16 años que Lucy llegó a Barcelona. Abandonó su Filipinas natal en busca de trabajo, como tantos millones de personas han hecho y harán a lo largo de la historia. Todos sus tíos por parte materna viven en la Ciudad Condal desde hace décadas y hasta aquí voló cuando contaba sólo con diecinueve añitos. Su intención era ganar dinero para enviarlo a sus padres y ellos lo utilizarían para levantar una preciosa casa en un terreno que poseen. Cuando la casa estuviera construida, Lucy volvería a su tierra con los ahorros de tantos años de trabajo.
16 años después, Lucy ya tiene su casa, junto a la de su hermano mayor, pero afortunadamente no tiene ninguna intención de acabar sus días en Filipinas.

Os confesaré algo, Sonámbulos, algo que pone en entredicho mi ya maltrecha salud mental: hace tiempo me martirizaba con la idea de que Lucy llegó a Catalunya en el 93 y yo la conocí en el 96, lo cual significa que durante 3 años no supimos nada el uno del otro. Os parecerá absurdo, pero pensar en esos 3 años “desperdiciados” me jodía mucho y durante una época no podía pensar en otra cosa. Ella estuvo en Barcelona todo ese tiempo ¡y yo no lo sabía! ¿No tendría que haber notado algún tipo de señal? No sé, un dolor de juanetes, un tic en el ojo o algo parecido... ¿Quién iba a devolverme ese tiempo perdido?...

Por suerte encontré cosas más normales en las que pensar (es decir, maduré muy tardíamente) y ahora me limito a "bendecir" cada uno de esos 13 años que hace que la conozco.

Mahal kita, Lucy.

3 comentarios:

Juan dijo...

Y bien haces en bendecirlos y olvidarte de ese tipo de pensamientos de tiempo perdido y demás. Hay que vivir la vida y no pensar en lo que se podía haber hecho.
Un beso a los dos!

mar dijo...

no sabes la felicidad, primero, de reencontrar tu blog gracias a rafa..y segundo, ver que tienes amor, y vaya que sí.... !

te dejo muchos muchos abrazosos raule... soy marlene, 'drunk happy tears' por si no me ubicas :))))

R A U L E dijo...

Lo sé, lo sé, ahora lo sé. Un abrazote, Juanito!

Hola, Mar! Un placer volver a saber de ti. Espero que también tú tengas tu buena dosis diaria de amor verdadero.
Un besazo desde Barcelona!