15 de julio de 2009

FILIPINAS MON AMOUR (Parte 1)

3 de Julio
Afronto con gran ilusión este tercer viaje a Filipinas (Nov. 2000, Jul. 2003). Nada más aterrizar en el aeropuerto de Manila afilo la nariz y me sorprendo reconociendo el olor. La calor es casi insoportable y sólo la alivia un poco ver que la familia de Lucy la sufre tanto como yo. Mal de muchos...
Tenía especial curiosidad por ver cómo habían crecido mis sobrinos en estos tres últimos años, pero reconozco que me sentí algo defraudado. Eran un poco más altos y ya está. De acuerdo, es culpa mía, tienen entre 3 y 12 años y yo ya los imaginaba graduándose en la universidad. Los niños crecen rápido, pero supongo que no tanto.
El recibiento de Herminia, la nanay (madre) de Lucy fue el esperado, frío y huraño; todo lo contrario que el cariñoso abrazo de su padre, más delgado que de costumbre (tendría que empezar a hacerme a la idea de que ya tiene 79 años). La madre de Lucy jamás muestra sus sentimientos y sus ojos no te dejan ver lo que piensa, pero es la que controla TODO en la familia y cuidará de que este mes a mí no me falte de nada, como siempre ha hecho.
Este primer día en Filipinas es un poco raro debido al jet lag. Tengo sueño y no demasiada hambre (conste que la comida en el avión de KLM y la atención de las azafatas fue excelente).
Inauguro mi netbook (mini portátil) escribiendo una nueva página de Jazz Maynard y otra de Nemed. Algo me dice que este mes voy a tener la oportunidad de trabajar bastante y al mismo tiempo de pasármelo bien, desconectar de mi adorada Barcelona.




4 de Julio
En día tan señalado nació Ernesto, el tatay (papá) de Lucy. 79 años no son moco de pavo, así que vamos a un grandioso centro comercial a comprar un par de pasteles y de paso hacer la compra. Vamos en el owner de tatay, especie de Jeep cutre que en Barcelona incumpliría todas las normas de circulación habidas y por haber, con los dos hermanos de Lucy, Romeo y Jun, y sus tres hijos. Lo de conducir por las carreteras de Filipinas requeriría varios capítulos aparte. Baste decir que yo no tengo huevos a ponerme al volante y eso que llevo 17 años de carnet.
Lo pasamos pipa en el centro comercial y acepto encantado el papel de peluche que me otorgan mis tres sobrinos, Rica Jane, K.C y Leo.
Después de comer, la tarde se presenta muy relajada (así son los filipinos, cada cosa a su tiempo, sin prisas, sin planes previos) y me hago otra página de Nemed. Bromear con los sobrinos, charlar y ver la tele hasta que llega la hora de cenar. Me duele un poco la barriga y me salto la última comida del día. Tras la cena celebramos de forma breve y emotiva el cumpleaños de tatay. Ryan, el otro sobrino en discordia, 12 años, trae "Transformers 2" y algunos insensatos se ponen a verla. El resto jugamos con los sobrinos y nos reímos muchísimo hasta que cada uno se va retirando a su casa (yo estoy alojado en la casa que Lucy posee aquí en su tierra, pagada con el dinero que enviaba desde España). Me subo a mi habitación, me ducho y escribo estas líneas que ahora estás leyendo, mañana domingo será otro día.



5 de Julio
Por fin puedo conectarme a internet, enviarle un par de páginas de Jazz Maynard a mi compi del alma y ponerme al día con el correo electrónico. Aún me duele la barriga, por lo que tampoco como nada en absoluto. Después de comer el resto de la familia vamos con el owner al Filinvest, un enorme centro comercial al que ya fui en los dos viajes anteriores. Se encuentra en Alabang, a veinte minutos en coche de la casa de Lucy. Me encuentro un centro comercial atestado de gente, todos comprando o comiendo y me pregunto donde está la crisis. Lucy me dice aunque los filipinos no tengan dinero, siempre consiguen un poco para divertirse. Como en cualquier lugar del mundo, vamos.
Dentro del centro comercial se encuentra "Tom´s World", el lugar preferido de los niños, un lugar lleno de máquinas recreativas para todas las edades, autodechoques, una montaña rusa, una pista de carreras, karaokes para parejas, futbolin (al que los filipinos juegan muy poco, lo cual me dio ocasión para lucirme y humillar vilmente a mi cuñado) y un largo etc. Mis sobrinos se volvían locos con un puñado de monedas en las manos y consiguiendo algunos puntos tras jugar en las diferentes máquinas. Con esa imagen me quedo, con la alegría desbordante y absoluta de mi sobrina K.C. y su risa de científica loca. Los niños disfrutan el momento, no piensan en la mierda de peluche que les darán a cambio de su millón de puntos. Afortunados ellos.





6 de Julio
Dignos de recordar los combates de la UFC que echan por la tele. Dos tíos metidos en un ring vallado y metiéndose de ostias en algo parecido al kick boxing. Tendrán sus reglas, pero da la impresión de que todo vale. Su única protección son unos guantes no tan gruesos como los de boxeo que sólo protegen los nudillos, es decir, que el meco te lo comes igual. Sangre en el suelo, sangre por la cara, rodillazos en la cabeza... por suerte, los combates son "sólo" de 3 rounds de cinco minutos. Me siento culpable viendo estos combates, nunca he sido partidario de los "deportes" extremos... pero lo cierto es que no cambio de canal. Debe ser eso que llaman la fascinación de la violencia.
Hoy no hay sobrinos dando la vara, están en el cole (el mundo al revés, aquí empiezan cuando en Europa cogen las vacaciones de verano). Parece que la lluvia va a frustrar nuestros planes de visitar a familiares y amigos, pero al final no es para tanto y después de comer (¡hoy comí, tras dos días con diarrea!) cogemos los regalos y nos dirigimos al barrio de Sucat, donde nació Lucy, a 5 minutos andando de donde ahora tiene su casa.
Estas visitas son muy reconfortantes y le suben a uno la autoestima. Todos, mujeres y hombres, no paran de decirle a Lucy lo pogi (guapo) que es su marido. Y lo bueno es que se nota que lo dicen en serio, hablan de mil temas y cada tres frases vuelven a colar lo de pogi (léase pogui). Han pasado nueve años desde que nos vimos por última vez, pero aseguran que estoy físicamente igual. En los primeros viajes esta situación, lejos de halagarme, me hacía sentir incómodo, pero ya me da igual ser el mono de feria. Todos te miran con más o menos disimulo, los niños y las jovencitas rondinan arriba y abajo una y otra vez, y cuando les miras desvían la mirada. Soy blanco, con la nariz grande y eso aquí equivale a guapo. Pues vale.
Qué duro será volver a la cruel realidad de Barcelona, jejeje.

7 de Julio
Llueve a cántaros. Acabo una página de Nemed (¡Javi estará contento, ya tengo escritas las 21 primeras!). Deja de llover. Como pollo y patatas fritas. Comienza de nuevo a llover. Escribo otras cosas y bendigo el momento en que me compré el netbook. Para de llover. Me leo entero Mi vida mal dibujada, del gran Gipi. Me hace pensar el maldito y genial italiano. Mucho. Yo no podría escribir algo así. No he tomado drogas a granel como él, no he visitado psicólogos, no he tenido una extraña enfermedad en la polla (fimosis no cuenta, ¿no?) ni hepatitis crónica, pero desgraciadamente he tenido muchos episodios tan escabrosos o más que los suyos. Es decir, tengo material del que partir para escribir una obra parecida y aunque soy un escritor mediocre, creo que puedo contar una buena historia y captar la atención del lector. Pero lo vuelvo a repetir: Yo no podría escribir algo así. Tan íntimo, tan revelador. Por dos razones, porque aún no creo necesitar tal catarsis y porque flaco favor le harían al lector mis gilipolleces personales. Si algún día cambio de opinión os lo haré saber.
Nos invitan a Lucy y a mí a merendar. Hacía dos o tres horas que habíamos comido y la suegra de mi cuñado Romeo nos pone delante un platazo de spaghettis, un pez de medio metro, un plato de verduras con muy buena pinta, postre, Nestea casero... Me limito a comer un poco de postre y le pido a Lucy que me disculpe y les explique un poco las costumbres españolas, lo que son las meriendas para nosotros. Antes de despedirnos, la suegra (viuda) quiere enseñarme a bailar tangos y se ofrece a llevarme a una sala de baile que conoce. Declino su generosa oferta (algunos ya sabéis de ese sex appeal que destilo entre la tercera edad) y me pregunta si a sus años (65) encontraría novio en España. Le digo que un novio no, que probablemente encontraría dos o tres. Ella se parte de risa y yo quedo como un señor.
Tarde de carcajadas con las sobrinas, cena, tele y a la cama, que al día siguiente madrugamos.






8 de Julio
Toca visitar a una prima de Lucy y a su marido, Lorie y Marlo. Lorie y su familia nos trataron muy bien en el primer viaje del 2000 y me apetecía mucho verla. En el segundo viaje las relaciones familiares se habían estropeado y me recomendaron que no les visitara. Por tanto, hacía nueve años que no la veía y fue como si apenas hubieran pasado unas semanas. Entre otras cosas, me permiten conectarme a internet y me ayudan a establecer contacto con Gerry Alanguilan, autor de cómics y gran erudito de las viñetas filipinas de ayer y hoy. Gerry es un gran artista, pero me impresiona especialmente su labor en dar a conocer el noveno arte de su país mediante convenciones, varias webs y blogs, encuentros en tiendas, salidas al aire libre. Me impresiona que tenga tiempo para todo eso y produzca tanto trabajo. En España, algunos conoceréis su labor como entintador para el también filipino Leinil Francis Yu en series como High Roads o Silent Dragon.
Hace ya meses que escribí de forma intermitente a Gerry a través de su web, más que nada para que mi nombre le fuera sonando y un hipotetico futuro primer encuentro no resultase tan frio. No puedo creer que ese encuentro vaya a producirse. No hablo nada de tagalog y apenas unas palabras de inglés, pero me importa una mierda. Con Lucy a mi lado y unas cuántas cervezas de por medio no hay problema. Tras varios mails en los que Gerry comprueba que no soy un loco que quiere matar a su familia y robarle sus originales de Alex Niño, por fin se concreta la cita para este domingo por la mañana.
¡Cuento los días!

9 de Julio
Tras la tormenta de anoche, hoy hace un día perfecto. Solete nada axfisiante y una ligera brisa que se agradece. De buena mañana recibimos la visita de Ninang Ising, la señora que Lucy y yo fuimos a ver hace tres días, la que me llama guapo cada tres frases. Nos reímos y cotilleamos de todo en compañía de los padres de Lucy. Me doy cuenta de hasta qué punto las mujeres filipinas son las que cortan el bacalao en la familia. Los hombres beben siempre que pueden, trabajan cuando hay trabajo, van con otras mujeres si pueden permitirselo y poco más. La mujer hace la compra, paga las facturas, cuida de los niños, trabaja de lo que sea si le sale algo y estira el poco dinero que hay hasta límites milagrosos. Siempre hay honrosas excepciones, por supuesto, como los hermanos de Lucy, que trabajan, cuidan de sus hijos, cocinan y lo que haga falta. Y mujeres que se tocan todo el día la figa y encima se permiten hablar mal de los demás. Como veis, pocas diferencias con España y el resto del mundo.





10 de Julio
Espero con impaciencia a que el hermano mayor de Lucy llegue a las 3 del trabajo (curra en Meralco, la mayor compañía eléctrica del país). Él es quien nos hace de chófer y hoy toca ir a Alabang para cambiar euros en pesos filipinos. Me encanta salir con el coche aunque sea a media hora de casa porque vives el día a día de la gente de aquí. Me siento como Paco Martínez Soria llegando del pueblo a la ciudad. Me emociona ver a la gente comprando, paseando, lavando la ropa, vendiendo cachorros de perro... Preguntamos en varios sitios y entramos a cambiar dinero donde son mejores las condiciones. Lucy entrega 1000 euros y una joven parapetada tras una verja de hierro le da 66.500 euros (1 euro= 66.5 pesos).
Vamos a comprar un poco de fruta y las dependientas me miran como a un extraterrestre, sin cortarse un pelo. No veo por allí a ningún otro occidental (esta parte del país no es zona turista), pero aún así me extraña que no estén más acostumbrado a la presencia de extranjeros. Después vamos a un Jollibee (como un Mc Donalds local) y pedimos un montón de comida para llevar (para nosotros, para los padres de Lucy, para los sobrinos...), comida que luego nos zamparemos mientras en la tele dos tíos enjaulados se parten los morros ante el clamor del público.





11 de Julio
Después de comer cogemos el owner y vamos a Depot, una especie de Leroy Merlin, pero yo diría que más lujoso. Buscábamos una cerradura en concreto, pero no la tenían, así que volvimos a coger el auto y nos largamos a Alabang para hacer la compra de la semana. Pillamos mucha comida y aparte una caja de latas de cerveza San Miguel (marca originaria de este país) y latas sueltas de "Margarita Strawberry" (supuesto cocktail, en realidad jarabe empalagoso con gotas de vodka). Comprar bebida significa que esta misma noche habrá juerguecilla y yo encantado de la vida. No me olvido de pillar una botella de brandy "Fundador" como regalo para Gerry Alanguilan (además del pescado fresco que la madre de Lucy compró en el mercado).
Una vez en casa nos sentamos todos en la sala de estar, sacamos hielo para la bebida y sisig para comer (galtes de cerdo frita, mezclada con huevo revuelto, kalamansi -como limón y varios ingredientes más). A los niños les encanta el "Margarita Srawberry" y la posibilidad de beber junto a los mayores. A decir verdad, no bebemos demasiado porque tenemos que madrugar para salir hacia San Pablo City, para el deseado encuentro con Gerry.

.....

11 comentarios:

damián dijo...

Pues parece que tampoco estás trabajando tanto.

Para que te miren como a un extraterrestre no hace falta irse a filipinas, con hacerte una trenza en la perilla e irte un finde a un pueblo de extremadura es suficinete. Como a un extraterrestre o como al mismísimo lucifer.

Ya vi el vídeo con Gerry, menuda cara de pan se te ve. Aprovechando la mínima oportunidad para enseñar el maynard... pillín.

Un abrazo y besos a los dos.

Enrique Fernandez dijo...

Míralo , que bien se lo pasan algunos por ahi. :D
Lo mejor del video: "qué ha dicho?" ja,ja! Parece que le vas a meter por decir algo que no toca, ja,ja!
Venga pogi, a disfrutar!
Los miércoles se hacen raros si no se te ve el pelo por ahí. Falta el patriarca, payo! XD

ROBERTO dijo...

Me parto la caja cuando dices lo de la peli de los Transformers jajaja, ya he visto el vídeo con Alanguilan en Entrecomics...

¡Un abrazo amigo!

Rodriques dijo...

Vaya vaya, así que no ibas a escribir!

No pares, no pares, pogi, que lo estoy disfrutando como si estuviese allí!!!

Y cuidate esa barriga, ja ja! :)

Un abrazo

P.D: Por cierto, que sobrinos mas guapos tienes! :)

AnnaRaven dijo...

Pero qué ojazos tiene tu sobrina!

Me alegro de que lo estés pasando tan bien y de que tengas tiempo para escribir y expandir tu red de contactos en el mundo del cómic. Gipi es alucinanten (totalmente de acuerdo).
Disfruta de las vacaciones y de esa sensación de mirar a tu alrededor dejándote el reloj en casa y sonreir pensando que se está de muerte!
Te lo mereces.
Un besote a Lucy (uno de los grandes) y otro para ti.

Víctor Ibáñez dijo...

Oye, pogi, no eres un escritor mediocre! eres un capullo, pero escritor mediocre nanay!.
Un abrazo

Pepe Larraz dijo...

Jejeje, tio, me alegro de que lo estés pasando bien!Grabate en el movil lo de pogui y te lo pones cuando vuelvas a Barna, para minimizar el impacto.

Me estaba recordando, las fotos, lo que cuentas de los centro comerciales,a cuando estuve por Honduras.

Disfrutad, desconectad y descansad.
Un besote, pareja!

Juan dijo...

Aquí también estamos de calor hasta las pe lo tas, así que ahí estás como en casa jejejejjee
a seguir pasándolo bien y a escribir mucho, que el Victor tiene razón, hay que ser modesto, pero no autoinsultarse hombre!
saludos!!!

Perditah dijo...

Mira que eres Urbanita... "Nestea casero" té?
xDDDDDDDD

Como mola que expliques los días, a mi personalmente me gusta mucho de leer.
Ala, pués a disfrutar y aprendet tai boxing jejejje
Un beso a los dos!

peLdi.

David Braña dijo...

Qué bien vives!!!
A seguir disfrutando, campeón!
Un abrazo.

Rueda dijo...

Qué vidorra!

A disfrutar bien por ahí =D

Y qué pedazo de sobrinos tienes, la primera foto es una monada.