3 de mayo de 2006

DOMINGO EN EL MERCAT DE SANT ANTONI (2)

La conversación navegó en un principio por los derroteros habituales, tebeos interesantes, últimas películas que habíamos visto, para pasar después a un nivel más “intelectual”, la maltrecha situación del cómic nacional y de cómo sus jóvenes autores se tienen que buscar la vida allende las fronteras. Un tema llevó a otro, hasta que el amigo Santi acabó prácticamente monopolizando la conversación. No pretendo, Sonámbulos, tampoco podría, trasladaros todo lo que se dijo aquella mañana de domingo en Sant Antoni, pero intentaré reconstruir algunas de las impresiones que allí se vertieron.
Santi es un treintañero de dos metros, con unas fuertes convicciones personales y una seguridad en sí mismo apabullante de la que es difícil no contagiarse. No duda en señalarte con el dedo para subrayar con más fuerza sus frases lapidarias. Es posible que lo que sale de su boca te suene a libro de Paulo Coelho, misticismo de todo a cien, pero no por ello deja de ser menos cierto. “Si tú quieres puedes”, “Ponte una meta. Sólo de ti depende que la alcances”, “Si de verdad lo anhelas, puedes conseguir cualquier cosa que te propongas”, “No llores ni te quejes, haz algo por cambiar lo que no te gusta”, … ¿A quién no le suenan todas éstas frases? Pero el amigo Santi las ha asimilado y las utiliza. A él le funcionan, os lo aseguro. Por eso se permite señalarte con el índice y decirte: “Y a ti también, si de verdad lo deseas”. Roger, Albert y yo hacíamos alguna intervención de vez en cuando, pero las justas, prácticamente escuchábamos embelesados las palabras llenas de sentido de Santi. Que nadie vaya a pensar que nuestro alto amigo se dedica a predicar entre sus semejantes cual profeta, por favor, nada más lejos de su intención. Os ruego, Sonámbulos, no saquéis de contexto aquella conversación. Santi, que además de gran entendido en cómics es un exigente cinéfilo, ejemplificaba sus firmes convicciones a través de películas. No deja de resultar curioso cómo, siempre desde su punto de vista, “El sexto sentido” o “El jardinero fiel” escondían enseñanzas o señales que a él le servían en la vida.
(Continuará)

3 comentarios:

rafa dijo...

santi moooola!

:)

Pipocalavera dijo...

yo creo que está peor que tú...

R A U L E dijo...

A tenor de otras cosas que nos contó, no sé quién está peor de los tres, amigo Pipo. Confío en no tener las mismas experiencias que Santi tuvo con usted porque yo no soy de los que ponen la otra mejilla. Saludos.