23 de febrero de 2006

CUENTOS AMENTOLADOS: El Bonsái


El matrimonio Tomillo estaba encantado con el bonsái que les habían regalado y lo miraban embelesados siempre que podían. Tras el tronco del bonsái, ocultos a la mirada de los Tomillo, vivían los Romero. Estos acababan de tener una criatura a la que mecían en una cuna fabricada con la robusta madera del bonsái. Lavanda, así se llamaba la recién nacida, tenía unos grandes y preciosos ojos negros que no dejaban de mirar la copa del árbol que les cobijaba. Allá arriba, entre el follaje y las ramas, crecían pequeños frutos
morados que llamaban la atención de la niña. En el interior de uno de esos frutos residía a sus anchas el gusano Ajenjo, el cual estaba coladito por Yerbagüena, una sabrosona gusanita que vivía en el fruto de al lado. Ajenjo sabía que a Yerbagüena le encantaba bailar salsa y merengue a todas horas, por lo que se animó a tomar unas clases de baile tropical por fascículos con el fin de conquistarla. Tan en serio se lo tomó el gusano enamorado, tantos saltos y cabriolas dió al ritmo del son caribeño, que su casa acabó por desprenderse de la rama que la sujetaba. Plop! El fruto fue a dar justo en la cocorota de la pequeña Lavanda. La niña tuvo tiempo de soltar un berrido de dolor antes de que sus padres le taparan la boca con la mano. Los Tomillo, que aún seguían mirando embelesados su bonsái, dieron un respingo hacia atrás. Asustada, la señora Tomillo se fue veloz como un rayo a por su bote fumigador.

7 comentarios:

sergisonic dijo...

bote que espero no encuentre, que creo saber lo que es sentirse fumigado.
un abrazo, amigo.

sergisonic dijo...

bote que espero no encuentre, que creo saber lo que es sentirse fumigado.
un abrazo, amigo.

Manuel Astur dijo...

Parecede Li-Po :-D
Muy japonés, me gusta

Salud

mamen somar dijo...

Al final creo que poner tanto entusiasmo en el amor, hace que todo se derrumbe y nos ponga en peligro. A nosotros y a quien nos rodea.
Habrá que tomárselo más a la ligera.
besos.
Mamen

mag dijo...

que bien mr sonámbulo, me ha agradado...mucho...

el bonsái por si solo es todo un cuentito, con verle se puede dar rienda suelta a las ramas imaginarias ;)

está ocasión le dejo por aquí una sonrisa sabor vainilla

!

rafa dijo...

g-e-n-i-a-l

abrazos especialmente calurosos!!!

siloam dijo...

ay, el bote fumigador...me quedo con los bailes tropicales del gusano, y con el cuento_bonsai.
besiños.