31 de enero de 2006

ANDORRA ME MATA

Breve sinopsis para película de bajo presupuesto.
Viernes. Cuatro parejas en Andorra. La nieve es la otra protagonista ya que no para de nevar durante toda la película. Los tres coches en los que viajan los ocho actores llegan al hotel Os de Civís de forma escalonada. El hotel de montaña es maravilloso, las habitaciones confortables y grandes, con unas vistas inmejorables, el servicio muy atento (casi todos portugueses) y la decoración ideal para cazadores. La zona en la que está la chimenea –siempre encendida- es muy acogedora y llena de cómodos sillones de piel (como detalle divertido señalar que en una de las paredes cuelgan dos réplicas de “El beso” de Gustav Klimt… en posición horizontal, es decir, con la pareja del cuadro tumbada). Tras la copiosa cena, las cuatro parejas se acomodan en la zona de la chimenea para fumar, beber y hablar. Los hombres no tardan en ponerse de nuevo las cazadoras y salir a jugar con la nieve. No importan el frío y esos copos que no cesan de caer. Sólo ellos, en mitad de la noche, aullando a la luna, lanzándose pelotas de nieve, contemplando la majestuosidad de las montañas que les rodean, contando chistes de cacahuetes salados, eructando, … hombres. Las mujeres hablan de todo, especialmente de los percances para llegar al hotel, de cómo se han visto obligados a parar en mitad de la carretera para poner las cadenas en los neumáticos. Se hace tarde y el personal del hotel invita a los ocho protagonistas –los hombres ya han vuelto de su paseo- a retirarse a sus habitaciones. Mañana será otro día.
Sábado. Las cuatro parejas ya tienen sus planes hechos: Después de desayunar, toca compras en Andorra y visitar Caldea, el mayor centro termo lúdico de Europa. Y ahora viene cuando la película se pone interesante. Una vez quitada la nieve que inmoviliza los coches, la expedición sale por fin dirección al pequeño país, a ocho kilómetros del hotel. El camino de bajada no puede ser más accidentado. Las cadenas de los dos automóviles se salen y hay que parar a colocarlas bajo la nieve. Apenas reanudada la marcha, de nuevo vuelven a salirse las cadenas de uno de los coches ¡no, están rotas! Una de la mujeres hace un apaño y continúan adelante. En una de las muchas curvas, uno de los coches se va hacia la cuneta y, a pesar de los muchos intentos, no es posible sacarlo de allí. Los ocho protagonistas, en medio de la naturaleza salvaje, soportando la incesante nevada, buscan juntos una solución. De repente un gruñido atronador retumba en el solitario paraje en el que han quedado atrapados.
Continúa….

5 comentarios:

sergisonic dijo...

Me alegra ver que han sobrevivido al Yeti, abominable andorrano, y a Meteoman, el rey de las nieves. Como una tira de calvin, maestro sonámbulo.
:D

drunk happy tears dijo...

...hoy tuve exceso de sonámbulezzzz y ahora me has dejado con las ganas de más letras mr sonámbulo...que lo que a mi me mata es la duda...¿?

besitos muchos muchos, pero muchos!

Anónimo dijo...

vaya, caldea...era un balneario?...jejeje
genial, gracioso.

siloam

rafa dijo...

quién tuviera o tuviese el bajo presupuesto necesario.

mecachiss

mamen somar dijo...

Continua, continua que me tienes aquí esperando la segunda parte, el yeti, un oso, alguna suegra destempla; pero cuenta joe
Besos
mamen