9 de marzo de 2005

EL REPOSO DEL GUERRERO

- Bufff…. ya estoy cansado. Toma la pala, niñato. Ough, mi espalda…
- Trae. Vamos a estar toda la noche para cavar un puto agujero.
- Cada uno debería enterrar a sus muertos. Y a este no me lo he cargado yo.
- A mí no me cuentes historias. Si estás cabreado habla con quién ya sabes.
- Es que aún no acabo de creérmelo. Míralo ahora, ahí tirado en el suelo con medio cerebro fuera… Sebastián Gorka…
- ¿Tú llegaste a conocerle bien? ¿Es cierto todo lo que contaban de él?
- Joder, niñato, vaya preguntas haces… que si le conocí, dice. Metro ochenta de nervio y acero. Mirarle a los ojos era como mirar a Dios. Podías casi tocar el aura que le envolvía. Nuestros enemigos saben que podemos ser más peligrosos muertos que vivos. Por eso hace años que acepté morir en cualquier instante. Parecía estar por encima de todo y de todos, pero a la vez notabas que no era más que un muchachote sencillo, con tus mismas dudas e inquietudes. Los héroes son como los gatos: siempre caen de pie. Yo no soy un gato. Cuando hablaba, cómo olvidar su voz de locutor, lo hacía con las palabras precisas y expresando justo la idea que quería transmitir. En la organización nadie le llamaba por su nombre y tampoco tenía un apodo, simplemente era “ÉL”. Siempre tengo presentes estas tres palabras: Coraje, Sacrificio y Esperanza. Jamás se encasquilló su arma a la hora de acabar con un enemigo del pueblo, jamás falló un explosivo que él hubiera construido o colocado, jamás decayó su empeño por la antigua y noble causa por la que combatimos. Nunca olvidéis que un guerrero no tiene más que sus heridas. No esperéis nada a cambio de vuestro sufrimiento. Fue una buena época. Con él a nuestro lado nos sentíamos invencibles. Sólo vivíamos para nuestras firmes convicciones. Teníamos una meta que alcanzar, un país que liberar. Sebastián Gorka se convirtió pronto en el modelo a seguir, una leyenda inmune a las balas, un auténtico héroe…
- Un puto topo de la pasma.
- Bueno, de eso nos enteramos luego, niñato, y por casualidad.
- Pues ya no joderá más a los nuestros. Que se pudra en el infierno.
- Amén. ¿Quieres darte prisa? Me estoy congelando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

EJEM!!!!!!!PIRATA:ERES CINÈFILO?...........YO NO,PERO ESA LA VÍ.Hay como te lea el Bigotito,te cose a querellas.....saludos pimpollos